Introducción
El asesinato de Alex Pretti por el ICE en Minneapolis el 24 de enero de 2026 hizo que muchos medios se dedicaran a juntar imágenes de distintas fuentes para hacer un análisis forense audiovisual de lo que realmente ocurrió. O sea, con los vídeos que recopilaron de las distintas grabaciones hechas con móviles los medios fueron capaces de reproducir una secuencia real de los hechos, que contradecía la versión oficial de las autoridades. El análisis forense de vídeo es una disciplina esencial en el ámbito de la seguridad, la justicia y la investigación digital, en periodismo y otras ramas. Gracias al auge de las cámaras de vigilancia, los smartphones y las videoconferencias, contamos con ingentes cantidades de material audiovisual que, correctamente analizado, pueden aportar pruebas determinantes en procesos judiciales o de auditoría interna.
¿Qué es el análisis forense de vídeo?
Se trata del conjunto de procedimientos técnicos y metodológicos destinados a extraer, preservar e interpretar la información contenida en archivos de vídeo o flujos en vivo. Este análisis busca:
- Verificar la autenticidad de la grabación.
- Detectar manipulaciones o alteraciones (deepfakes, recortes, superposiciones).
- Mejorar la calidad de la imagen para identificar rostros, matrículas o elementos clave.
- Correlacionar escenas en distintos dispositivos o fuentes.

Fases del análisis forense de vídeo
1. Adquisición y preservación
Captura del archivo original o volcado del dispositivo (DVR, smartphone, cámara IP), empleando herramientas que garanticen la integridad de los datos. Se genera una copia forense, se calcula un hash (MD5, SHA-256) y se documenta toda la operación para asegurar la cadena de custodia.
2. Preprocesamiento
Conversión a formatos estandarizados, sincronización de diferentes pistas (vídeo, audio, metadatos) y extracción de fotogramas clave. Aquí se realiza la inspección inicial para comprobar la resolución, el códec y la tasa de fotogramas por segundo.
3. Análisis técnico
Detección de manipulación, mediante algoritmos de inconsistencias de píxeles, análisis de ruido o huellas de compresión. Las técnicas de tampering detection identifican cortes, montajes o inserciones. Asimismo, se evalúa la posible presencia de deepfakes con redes neuronales entrenadas para detectar artefactos sutiles.
4. Mejora y restauración
Aplicación de filtros de realce: ajuste de brillo, contraste, reducción de ruido y estabilización de imagen. Se usan métodos de superresolución basados en inteligencia artificial para obtener detalles más nítidos y facilitar la identificación de personas u objetos.
5. Informe pericial
Elaboración de un documento técnico que recoja la metodología, herramientas, resultados y conclusiones. Debe ser claro, reproducible y comprensible para jueces, abogados o auditores, incluyendo capturas, diagramas de flujo y referencias a estándares de la industria (ISO/IEC 27037, 27042).
Principales Técnicas
- Detección de inconsistencias: Análisis forense de metadatos, huellas de compresión y correlación temporal.
- Reconstrucción de escenas: Unión de tomas fragmentadas o de cámaras distintas para rehacer la secuencia de hechos.
- Coincidencia de rostros y objetos: Integración con bases de datos biométricas o de matrículas.
- Análisis de audio: Mejora de voz, separación de pistas y localización de eventos acústicos relevantes.
Casos de uso
- Investigación criminal: Identificación de sospechosos y reconstrucción de delitos.
- Accidentes de tráfico: Determinación de la dinámica del siniestro y verificación de circunstancias.
- Conducta laboral y auditorías internas: Revisión de procedimientos, detección de fraude o acoso.
- Derechos humanos y periodismo de investigación: Validación de vídeos de zonas de conflicto o vulneración de libertades.
- Seguridad informática: Análisis de grabaciones de videoconferencia para detectar intrusiones o ataques dirigidos.
Conclusión
El análisis forense de vídeo combina conocimientos de informática forense, procesamiento de imágenes y técnicas de inteligencia artificial para convertir simples grabaciones en evidencias sólidas. Su aplicación trasciende la justicia penal y se extiende a múltiples sectores, convirtiéndolo en una herramienta indispensable en la era digital.